Nuestros principios y valores

1. Soberanía de las logias

Cada logia es independiente, autónoma y soberana. La Gran Logia Hispana no gobierna a las logias, sino que actúa como un espacio de cooperación entre ellas. La organización existe para servir a las logias y facilitar su trabajo, no para imponer una autoridad centralizada ni jerarquías innecesarias.

2. Estructura horizontal y desburocratización

La GLH funciona como una red de logias libres. Su propósito es favorecer la colaboración, el intercambio y el apoyo mutuo entre talleres, manteniendo una estructura ligera y funcional que evite los excesos administrativos que con frecuencia afectan a otras organizaciones.

3. Universalidad de la masonería

La masonería es, por naturaleza, una tradición universal. La GLH reconoce la legitimidad de las distintas formas de entender y practicar la masonería y mantiene una actitud abierta y respetuosa hacia las demás organizaciones masónicas.

4. Igualdad y ausencia de discriminación

La GLH no establece ninguna discriminación por razón de sexo, origen, raza o cualquier otra condición personal. La masonería se fundamenta en el valor del individuo y en su compromiso con los principios de la Orden, no en sus características personales.

5. Tradición iniciática

La GLH promueve la recuperación del carácter iniciático y espiritual de la masonería, entendiendo que su finalidad no se limita a una asociación cultural o filosófica, sino que constituye un camino de transformación interior basado en el simbolismo y la experiencia ritual. La tradición es entendida como una herencia viva, que se preserva sin caer en el inmovilismo ni en interpretaciones dogmáticas.

6. Neutralidad política y religiosa

Las logias de la GLH mantienen una estricta neutralidad en materia política y religiosa. No se promueve ningún tipo de activismo cívico, ideológico o confesional, preservando así el espacio masónico como un lugar de encuentro entre personas de distintas convicciones.

7. Carácter hispano

La GLH surge en el ámbito cultural de la Hispanidad, y busca ofrecer un marco donde las logias de este entorno puedan cooperar y desarrollarse respetando su propia idiosincrasia dentro de la tradición masónica universal.